Muévete más. Muévete variado. Muévete diferente

Necesitas moverte

Moverse es una capacidad innata al ser humano.

A excepción de aquellas personas que por accidente o enfermedad quedan o son prácticamente inmóviles, todos los seres humamos podemos movernos.

Los afortunados que hemos nacido y vivimos en países desarrollados, nos encontramos en un momento histórico en el que podemos sobrevivir sin apenas movernos.

Aunque eso no significa que debamos limitar nuestro movimiento al mínimo. Todo lo contrario.

El hecho de poder vivir con un movimiento mínimo, convierte en obligación una necesidad.

La falta de movimiento, «el sedentarismo», ha desencadenado una pandemia de enfermedades de todo tipo.

¿Necesitas una razón de peso mayor para empezar a moverte?

Entrenar una hora al día no es suficiente

El primer paso que solemos tomar para empezar a movernos es «Entrenar».

Entrenar está bien. Pero no es suficiente.

Piensa en el tiempo que dedicas a entrenar. ¿Una hora?, ¿una hora y media?, ¿dos horas?

¿Cuántas horas tiene un día?, ¿te parece suficiente moverte un máximo de dos horas de las 24 que tiene el día?, ¿qué haces durante el resto de horas en las que no estás durmiendo o entrenando?

Añade variedad a tus entrenamientos

¿Qué tipo de movimientos o ejercicios realizas en tus entrenamientos?

Si practicas determinadas actividades deportivas, como las artes marciales o baile, probablemente la variedad de tus movimientos sea muy completa.

Pero el clásico entrenamiento de gimnasio, que a menudo implica una gran cantidad de ejercicios sentados en máquinas, es un entrenamiento muy pobre.

¡Ojo! Personalmente me encanta el entrenamiento de gimnasio. No estoy diciendo que sea inútil. Como casi cualquier cosa, tienes sus pros y su contras. Pero quiero que entiendas que no es suficiente ni el mejor, en cuanto a variedad de movimientos, cantidad o calidad de los mismos.

Si te gusta entrenar en gimnasios, sigue haciéndolo. Pero compleméntalo con otros tipos de entrenamientos o movimientos más funcionales.

Entrena para la vida

Imagina que vivieras hace 10.000 años.

Tu día a día requeriría de saltar, correr, esprintar, arrastrarte, cargar (un animal cazado), caminadas bajas (recolectando), lanzamientos (de piedras, lanzas…), etc.

Una infinidad de movimientos de lo más variado.

Obviamente, a día de hoy no tenemos la necesidad de ser expertos en toda esta variedad de movimientos.

Pero hacen tus entrenamientos mucho más divertidos e, indirectamente, los beneficios son enormes. No tanto por su utilidad (cazar una presa, huir de un depredador u obtener fruta fresca), como por sus resultados funcionales:

  • Movilidad de hombros, de cadera o de tobillo
  • Mantenimiento y mejora de la fuerza «funcional» y la resistencia
  • Preparación ante los imprevistos y no tan imprevistos físicos de la vida (correr hasta el bus, colocar la maleta en el estante superior del tren, socorrer a una persona, defenderte o jugar con tus hijos, entre muchos otras funciones).
  • Y por supuesto, envejecer lo más sanos e independientes posible.

En definitiva:

Etre fort pour être utile (Ser fuerte para ser útil).

Georges Hébert

¿Cómo empezar?

Si te sientes perdido a la hora de empezar a moverte o entrenar, es normal.

Iré complementando esta página para enseñarte cómo puedes empezar y mantener tus entrenamientos e introducir más movimiento en tu día a día.

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