Entrenamiento Semana Santa

No he entrenado nada.

A excepción del sábado 1 de abril, justo al inicio de la Semana Santa, que retomé las clases de Jiu Jitsu Brasileño.

El Jiu Jitsu Brasileño es un arte marcial de origen brasileño que consiste en una lucha uno contra uno, en la que no están permitidos los golpes. El objetivo de este arte marcial es someter al contrario, hacer que se rinda, a base de llaves.

Prácticamente la totalidad del combate se realiza desde el suelo. Ambos luchadores tirados en el suelo tratando de finalizar al oponente.

Hace años estuve practicándolo.

Lo dejé un tiempo. Mi maestro se mudó. Y hoy, por fin, vuelvo a retomarlo.

Como decía, a excepción de la clase de jiu jitsu brasileño, el resto de la semana la he pasado en el campo. En mi cortijo. He caminado mucho. He llevado un estilo de vida físicamente activo (cargando leña, paseando y haciendo carpintería, entre otras cosas) pero ni un solo entrenamiento como tal.

A pesar de haber comido bastante más de lo habitual, he mantenido el peso.

No se cae el mundo por estar una semana en reposo relativo y comiendo más de lo normal.

Incluso viene bien para volver con más motivación en los entrenamientos. E incluso, por los excesos, con menos ganas de comer…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio