Líderes en mortalidad.

Esta mañana leía la publicación de un muchacho feliz de haber sido contratado por un conocido fabricante de productos farmacéuticos.

Celebraba la posibilidad que le permitía su nuevo puesto de trabajo de contribuir en la salud cardiovascular, renal y metabólica de millones de personas.

Y hacía hincapié en que las enfermedades en estas tres áreas (cardiovascular, renal y metabólica) lideran el ranking de mortalidad

De hecho, entiendo su entusiasmo. Si yo fuera o fuese él, también estaría entusiasmado.

Pero por suerte no soy él. 

Y ojo, que ésto no es una crítica a éste chico. Ni mucho menos. No soy nadie para criticarle.

Ni tampoco estoy en contra de los medicamentos, las farmacias ni los laboratorios farmacéuticos.

Pero cada cosa en su lugar (y Dios en la de todos).

Así que voy a dar mi opinión acerca de los medicamentos y la medicina tradicional.

Porque ninguno de los dos son la solución. Ambos, salvo en determinadas situaciones, son parches. Son parches para la mayoría de las enfermedades cotidianas y crónicas que padece la población en general hoy en día.

Si ésto te pica, te rascas. Pero es así.

Por supuesto que no siempre es culpa de nuestros hábitos. Todos, más tarde o más temprano, con mayor o menor gravedad, enfermamos. 

E incluso, cuidándonos podemos enfermar de gravedad. Pero eso no significa que entrenar, comer bien, moverse más, dormir mejor o exponerse al sol, no sirvan de nada.

Todo lo contrario, sirven de todo. Son nuestra principal medicina. Y es mil veces menos probable que enfermemos si practicamos estos hábitos voluntariamente y de manera sostenida en el tiempo. Si los disfrutamos y los hacemos nuestros.

Y también es mil veces más probable que, si mantienes estos hábitos, te recuperes mucho antes de la enfermedad.

Y aquí van algunos “datos” de cuya fuente no quiero acordarme:

Los dos principales causantes de enfermedad renal (una de las enfermedades líder en mortalidad) son la diabetes y la presión arterial alta.

La principal causa de diabetes tipo 2 –que es la que padecen el 90% de la gente que tiene diabetes– es causada por un exceso de azúcar en sangre. 

Es decir, por nuestra alimentación; consumiendo cantidades ingentes de azúcar –y por cierto, el azúcar no es solamente el azúcar blanco, es también el pan, la pasta y la fruta entre otros– Con ésto no estoy diciendo que el azúcar per se, sea malo, en absoluto:

La dosis (y la procedencia) hacen el veneno. 

Y por supuesto, este exceso de azúcar en sangre se debe a un déficit de movimiento (y entrenamiento y todo lo que el movimiento engloba).

¿Qué significa ésto? 

Que si entrenas bien, te mueves más y comes mejor, no solo no vas a enfermar de diabetes tipo dos, sino que puedes revertirla.

Iba a seguir con la presión arterial… Pero se me ha echado el tiempo encima, así que lo dejo para otro día.

Un saludo y nos leemos.

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