No quieres hacerlo, quieres el resultado de haberlo hecho

Yo no quiero aprender inglés, quiero hablar inglés.

Y tú no quieres entrenar.

Quieres el cuerpo que se consigue cuando has entrenado y hecho las cosas bien.

No quieres seguir una dieta.

Quieres tener el cuerpo resultado de haber consumido esa dieta durante los meses necesarios.

¿Y sabes por qué no lo consigues?

Porque no lo estás haciendo bien.

Independientemente de que no quieras entrenar ni comer bien, lo has intentado y no lo has logrado.

Te explico por qué.

Casi con toda seguridad te apuntaste a un gimnasio, ibas casi diariamente y entrenabas 1 hora al día, 5 días a las semana, o algo así. O quizás decidiste apuntarte a clases colectivas.

Pensabas que estabas haciendo las cosas bien, tenías agujetas y sudabas.

Pero no se trata de eso. Se trata, en primer lugar, de entrenar a la intensidad adecuada. Es decir, cerca del fallo muscular.

Se trata de progresar. De levantar un poco más de peso o hacer una repetición o serie más cada semana.

Se trata de descansar el tiempo suficiente entre entrenamientos –un par de días–.

Esas son las tres claves del entrenamiento: intensidad, sobrecarga progresiva y descanso.

Hay alguna más, pero de ellas hablaré otro día.

Y luego la dieta. 

Te dijeron y te creíste que estar a dieta es privarse de lo que te gusta. Comer comida insípida y aburrida. Y muy poca variedad. Entonces, a los dos días –una semana, en el mejor de los casos– dejaste la dieta.

Es totalmente normal.

Pero, ¿Qué pasaría si lo hicieras bien?

¿Qué pasaría si entrenaras únicamente tres días a la semana y siguieras una dieta variada, rica de verdad y sin renunciar a tus alimentos preferidos de por vida?

Puedes dejar la pregunta sin responder.

Pero si te gustaría darle respuesta y no carcomerte la cabeza día sí y día también con el «que hubiera ocurrido si…» Te invito a inscribirte a mí lista de emails donde profundizó GRATIS sobre estos temas y vendo mis productos y servicios.

En tus manos queda.

No es mi intención convencerte.

Solo decirte que cuidarte es tu responsabilidad. Lo tomas o lo dejas. Pero luego no acudas al médico a por la píldora mágica que te cure tus problemas de salud por no haber movido el culo ni comido saludable, variada y exquisitamente.

Un saludo y hasta otra.

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