Consciente o inconscientemente, pero así es.
La mayoría de las enfermedades que padece la sociedad en general son enfermedades crónicas. Lo que significa que no nos matan de golpe, sino que las arrastramos a lo largo de muchos años. Hasta que finalmente, nuestro organismo no aguanta más y, o bien se agravan las consecuencias, o terminan con nosotros.
Pero, ¿y si te dijera que puedes evitar y curar la mayoría de estas enfermedades con dos «pastillas»?
Seguro que irías como un loco a comprarlas. Y probablemente fueran muy pero que muy caras. Entonces buscarías la versión barata y los resultados serían nulos o peores que nulos, negativos.
Pero en este caso la realidad supera a la ficción.
Porque sí, hay dos métodos de evitar e incluso curar estas enfermedades crónicas.
Pero hay un problema. Estos dos métodos son gratis. Y como a todo lo gratis, prácticamente nadie le presta atención.
¿Cuándo fue la última vez que terminaste un curso o formación gratuito? Lo empezaste seguro, pero a los pocos días, lo dejaste para siempre. Y eso que era gratis y bueno.
Pues con ésto ocurre lo mismo.
Éstos dos métodos de los que te hablo están relacionados con el movimiento y la alimentación. Pero no cualquier cualquier movimiento. No cualquier tipo de alimentación.
El movimiento debe ser variado. Incluir entrenamiento de fuerza, entrenamiento de alta intensidad, ejercicios variados y debe aplicarse a lo largo de todo el día.
Entrenar una hora al día no es suficiente. Es mejor que no hacer nada. Pero seguirías siendo una persona sedentaria. Una persona sedentaria que entrena.
Y luego está la alimentación. Seguro que no hace falta que te diga lo que deberías comer. Pero probablemente si necesitas saber qué alimentos debes evitar o restringir. Y no me estoy refiriendo únicamente a los ultraprocesados.
Y no, no necesitas un entrenador personal ni un nutricionista ni ir al gimnasio. Si lo prefieres, puedes servirte de ello. Pero entonces, el método antienfermedad no sería gratis.
Obviamente tienes que aprender. Pero una vez que aprendas, ya no necesitas a nadie para llevarlo a cabo. Porque solo necesitas saber las bases.
Y las bases es lo que voy a enseñarte. Pero no gratis. Porque si te lo doy gratis, casi con toda seguridad no lo vas a cumplir. No lo vas a aplicar. Y luego dirás que no funciona. Que te he mentido.
Pero yo no miento. O eso procuro. Procuro decir la verdad, o por lo menos no mentir. Tal y como recomienda Jordan Peterson en uno de sus libros.
En fin, no me enrollo más. Pero si te interesa ésto que te he dicho, tienes que apuntarte a mi lista de correo electrónico, porque a día de hoy, solo voy a vender la formación a aquellos que estén suscritos.
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